la personalidad enamora.
Y cerrare los ojos el tiempo que haga falta con la ilusión de que cuando los abra, estes delante mio, en tu coche, con las ventanillas bajadas escuchando nuestra canción. Que me enciendas un cigarrillo y me guiñes el ojo para decirme que me suba a tu coche, que me vas a llevar al lugar en el que los sueños se hacen realidad. Y llegamos a unas rocas desde las que se veía romper las olas del mar, nos fumamos un porro de marihuana y se hace el silencio, nos miramos a los ojos y sin decirnos nada nos lo decimos todo. Tanto habia que contar que nos relucía la luz del alba en el rostro. Se acabó la conversación, se me inundó de lagrimas el corazón. Tus ojos verdes me decían que nunca me abandonarías, que me pedías perdón y que me querías que no importaba lo que dijese la gente, que contigo y conmigo era suficiente, que te iluminabas con la luz de mi mirada.

